La falta de ética en el tratamiento del caso Gabriel

Autora: Cristina Navarro (@criis_2997)

El primer artículo del código de ‘Principios internacionales de ética profesional del periodismo’ de la UNESCO dice que: “Las personas y los individuos tienen derecho a adquirir una imagen objetiva de la realidad mediante información precisa y completa, así como a expresarse libremente a través de los diversos medios de comunicación y cultura”. El problema surge cuando los medios deforman la realidad. ¿Cómo? Sobredimensionando un tema, aportando rumores y centrándose en aspectos sensacionalistas y no en la información.

Aunque parece que los medios tienen claras las líneas rojas del periodismo, siempre que aparece un tema de cierto interés público, debido a su morbosidad, se acaban cometiendo los mismos errores. La cobertura que hacen los medios de comunicación de casos de desaparecidos o asesinatos acaba aproximándose al sensacionalismo. Lo vimos con casos como: Diana Quer, Marta del Castillo, Mari Luz Cortés y, ahora, en el caso del niño Gabriel.

El tratamiento de la desaparición y asesinato de Gabriel ha sido denunciado primero por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y, a posteriori, por su propia madre. La FAPE emitió un comunicado el pasado 13 de marzo exigiendo rigor informativo.

Somos conscientes de la dificultad de conjugar el derecho a la información y el respeto a las víctimas. Por eso reiteramos siempre la necesidad de formación y de conciencia, valores añadidos que debe aportar el periodismo. Máxime, cuando la realidad diaria enfrenta al profesional a la presión de captar audiencia y a actuar a la velocidad que marca la actual Sociedad de la Información, pero estos condicionantes no deben apearnos del respeto a la dignidad de los afectados”.

En una línea parecida se manifestaba su madre, Patricia, en el programa “Desaparecidos” de Televisión Española el día 14 de marzo donde pedía que la ética estuviera por encima de los intereses.

“Mañana en una rueda de prensa van a dar la información real de lo que se sabe de Gabriel y oficial. Porque es muy difícil levantarte y escuchar cosas que sabes que no son verdad. Y, que las están escribiendo […] sin haber sido contrastadas y que hacen daño. […] Plantear que en determinados casos y contextos, la ética y los principios deben estar por encima de los intereses y de vender, en este caso de contar”.

¿Cómo ha sido este tratamiento para que la propia madre y la FAPE hayan denunciado una mala praxis? ¿Qué principios se han visto vulnerados durante estos días tras la aparición del cuerpo sin vida de Gabriel? Para responder a estas preguntas he analizado las cuatro grandes cadenas de televisión españolas: Telecinco, Antena 3, La Sexta y TVE.

Telecinco pone el interés en el sufrimiento

El día 11 de marzo (en el informativo de las 15h) abrían con la noticia de que se había encontrado el cadáver del niño Gabriel. La cobertura informativa ocupaba 23 minutos de los 42 del informativo, lo que representa un 55% del tiempo. Se puede comprender que este hallazgo suponga un boom informativo, pero la información aportada rozaba el sensacionalismo.

En el Código Deontológico Europeo de la Profesión Periodística se menciona en el punto 22 que: “En el ejercicio del periodismo, las informaciones y opiniones deben respetar la presunción de inocencia principalmente en los temas que permanecen sub judice, excluyendo establecer juicios paralelos”. En este caso, se respeta en todo momento esta presunción de inocencia ya que se refieren a Ana Julia como “la presunta asesina” o “la detenida”.

Aunque, el problema lo encontramos en el principio de veracidad. Se informa a través de especulaciones y rumores: “se cambió de coche”, “movimientos extraños”, “las cámaras cercanas a la depuradora podrían haber dado las claves del caso”, “la policía estaba detrás de sus pasos” o, “podría haber fallecido en los primeros días”. Por tanto, se está dando por supuesto una información aún no contrastada y que se muestra como rumor. Una praxis no aceptada por el Colegio de Periodistas de Cataluña que dice en su primer artículo: “Los medios deben hacer una clara distinción entre información y opinión, difundir únicamente informaciones contrastadas con diligencia, y evitar la difusión de conjeturas y rumores como si se trataran de hechos”.

Además, también se vulnera el principio de responsabilidad al mostrar el dolor y sufrimiento y recrearse en él. En todo momento se refieren a la noticia como “la peor noticia que le podríamos dar”, “el peor final que nos podríamos imaginar” pero, va más allá. En varias conexiones en vez de conocer la última hora se pregunta por: “¿qué sensaciones percibes?” o “¿cómo está el ambiente?”. Es innecesario decir que hay caras de tristeza o gente llorando porque, no aporta información y sólo se muestra por el simple morbo de que lo están pasando mal. Por tanto, es de mal gusto. El Código Deontológico de la FAPE dice que: “en el tratamiento informativo de los asuntos en que medien elementos de dolor o aflicción en las personas afectadas, el periodista evitará la intromisión gratuita y las especulaciones innecesarias sobre sus sentimientos y circunstancias”.

Por último, una de las piezas tiene como protagonista a la presunta culpable en la cual, se habla de sus anteriores parejas y se menciona su nacionalidad. No es correcto decir que es de República Dominicana porque la ‘Guía sobre el tratamiento de la diversidad cultural en los medios de comunicación’ realizada por el Colegio de Periodistas de Cataluña dice que: “No se debe incluir en la información el grupo étnico, el color de la piel, el país de origen, la religión o la cultura si no es estrictamente necesario para la comprensión global de la noticia”. En este caso, la nacionalidad no explica o no aporta nada a la información.

El caso ha sido muy seguido por los Informativos de Telecinco. Al día siguiente, 12 de marzo a las 15h, se dedicó en exclusiva 34 minutos de los 39 minutos de telediario a Gabriel (equivale al 87% del tiempo). Cometiendo los mismos errores: mención de la nacionalidad, mostrar rumores como si fueran datos contrastados y, el epicentro informativo era el dolor de los vecinos de Almería al enterarse de la noticia. Aunque, se añaden dos nuevos: el primero mencionar el nombre completo de la presunta asesina, cuando normalmente te refieres con iniciales para respetar la intimidad de esta persona. Y, el segundo; la localización de una de las presentadoras en la misma capilla ardiente para explicar el caso (centrándose en el dolor de la familia).

Además, según las ‘Recomendaciones del Consejo del Audiovisual de Cataluña sobre el tratamiento informativo de las tragedias personales’, se especifica que es “aconsejable prescindir de aquellas informaciones rutinarias o superfluas, que no proporcionen valor añadido a la información”. En este caso, las declaraciones de vecinos mencionando que no se lo esperaban o simplemente gente llorando, no aporta información al espectador sino que se recrea en el dolor.

Antena 3: una propuesta más formal en un primer momento

El día 11 de marzo, en el informativo de las 15h, cuando se encontró el cadáver del niño, se dedicó 16 de los 36 minutos del informativo al suceso (que equivale a un 44%), un tiempo inferior a Telecinco y, distribuido de forma distinta. La cadena de Mediaset destinaba la información al inicio y final de su telediario (siendo el único titular del día), mientras que, Antena 3 situaba en los titulares más noticias como el aniversario del 11-M o del tsunami de Japón. Además, el bloque principal se situaba en la parte inicial, pero iban conectando a lo largo del informativo para conocer la última hora; como en el minuto 18:50, 27:23 o en el 35:21.

Sorprende que a Ana Julia, en todo momento, se le presenta como la “pareja del padre”. No obstante, se ha respetado su presunción de inocencia al referirse a ella como la detenida por la Guardia Civil. Siguiendo el Código Deontológico Europeo de la Profesión Periodística, en el punto 22 se explica que: “las informaciones y opiniones deben respetar la presunción de inocencia”. En menor medida que Telecinco, se habla de rumores o especulaciones como información certera. Algún ejemplo sería: “ya se sospechaba de ella desde el principio”, “quería ocultar el cadáver” y, “parece que lo sacaban de un pozo”. También en menor medida se habla del dolor de los padres ya que, la única mención es que no han querido declarar ante las cámaras.

Por tanto, es una cobertura más respetuosa, al menos, ante las primeras informaciones no contrastadas de lo sucedido. Pero todo esto se rompe al día siguiente, en el informativo del 12 de marzo a las 21h, cuando abren con las imágenes de la capilla ardiente porque se centran en el dolor, que según el Código Deontológico Europeo de la Profesión Periodística: “en el tratamiento informativo de los asuntos en que medien elementos de dolor o aflicción en las personas afectadas, el periodista evitará la intromisión gratuita y las especulaciones innecesarias sobre sus sentimientos y circunstancias”.

Vemos que la emisión de ese día, 12 de marzo, se parece más al tono sensacionalista de Telecinco. No solo el de la noche sino también el de las 15h, más centrado en el dolor de la familia: “12 días de mucha ansiedad”, “durmiendo con su peor enemigo”, “madre rota de dolor”, “tiene un perfil de psicópata según los expertos”. Por tanto, observamos que se hacen comentarios innecesarios y se utilizan fuentes vecinales que no aportan información, sino especulación. La necesidad de saber porque lo hizo les lleva a hablar con expertos como criminólogos, para especular sobre unos posibles celos que serían el motivo de la causa de la muerte. Además, un experto en lenguaje no verbal dice que: “es fría y calculadora”, “su cara sudada o su sequedad labial revela que tenía información reservada”.

Además, para hablar de su pasado se refieren a su nacionalidad, por ejemplo, “la dominicana” o “de su país natal, República Dominicana”. Sabemos que no es una praxis correcta mencionar la nacionalidad si no aporta información, que es el caso; según la ‘Guía sobre el tratamiento de la diversidad cultural en los medios de comunicación’, realizada por el Colegio de Periodistas de Cataluña. Asimismo, se especula con su pasado; ya que, no hay una sentencia o investigación firme sobre su hija o sus ex-parejas que murieron en “extrañas circunstancias”. Incluso, se hace una conexión desde República Dominicana para decir que su familia no quiere hablar con la prensa.

Las manifestaciones ante la comandancia de la Guardia Civil de Almería son utilizadas para introducir informaciones entorno a la prisión permanente revisable (de la misma forma que Telecinco). Manuel Vilaseró, periodista de El Periódico, ha estado actuando como amigo de la familia y es una de las fuentes que utiliza Antena 3 como información (Telecinco 5 no lo hizo). Aunque, a posteriori, conocimos que se presentaba como amigo para luego publicar información como periodista, según denunció la propia madre. De esta manera, se vulneraba el artículo 4 del Colegio de Periodistas de Cataluña que dice: “no se debe utilizar métodos ilícitos de recogida de información”. Quizás el malestar de la familia procedía de la falsedad de presentarse como un amigo cercano cuando no lo era.

Por último, el tiempo dedicado al caso del niño Gabriel en el informativo del 12 de marzo fue de un porcentaje más elevado que en Telecinco. El tiempo destinado fue de 95% de la información, incluyendo informaciones relacionadas con la prisión permanente revisable (al igual que la anterior cadena) y una pieza publicitaria sobre un programa especial dedicado a Gabriel.

La Sexta: las voces de los periodistas

El informativo de La Sexta, el 11 de marzo a las 14h, se centra en las voces de diferentes periodistas, no en vecinos o piezas informativas de lo sucedido. Uno de los motivos sería porque se realiza con una hora de antelación al resto de informativos. Aunque, esto no impide que se hable de rumores. Todos los periodistas entrevistados por Cristina Villanueva especulan de lo que pudo haber pasado. En algunas ocasiones se avisa al espectador que es una hipótesis, pero en otras no, y ya hemos visto que no es una buena praxis según los códigos.

Los periodistas que intervienen en este informativo son: Manuel Marlasca, Mayka Navarro, Leo Álvarez y Manuel Vilaseró. Todos ellos mostraban su punto de vista de la investigación y especulaban el porqué. Manuel Vilaseró, “el amigo cercano de la familia”, explicaba que no había una buena relación entre Ana y Gabriel. Asimismo, se menciona que Ana es “la clara culpable” vulnerando la presunción de inocencia y “dudan de la participación de terceros”, culpándola a ella 100% y especulando en la investigación. Aunque, el periodista Manuel Marlasca desconfía de que “Ángel no sospechara de Ana” y pone en cuestión su inocencia ya que dice: “él puede estar implicado”. Por tanto, la rumorología que utilizan aporta informaciones contradictorias. Es el medio que más imágenes de Gabriel pone en pantalla, el resto de medios informan con imágenes de la investigación, de los padres o de las manifestaciones.

Incluso, sorprende el tratamiento de la Sexta vulnerando el principio de responsabilidad. Indaga en el dolor y el sufrimiento con preguntas al periodista situado en directo en Níjar: “¿cómo está el ambiente?” y, la posterior respuesta, “palo tremendo”.

Otros aspectos a resaltar serían: la mención de tweets de líderes políticos sobre el hallazgo del cadáver y el tiempo destinado al caso. Utilizan el 100% del informativo (incluso alargando el informativo de 50 minutos con un especial con más información).

Al día siguiente, 12 de marzo a las 14h, el tiempo dedicado se reduce a un 56% que corresponde a 17 minutos. En los titulares aparecen otros temas, como el secuestro del libro Fariña, y el tratamiento del suceso es más riguroso, respetando en todo momento la presunción de inocencia que no hubo el día anterior. Los rumores y la especulación continúan presentes intentando responder a preguntas como: ¿cuál fue el móvil?, ¿hubo cómplices? y ¿dónde ha estado el cuerpo? Con una pieza en la que se daban respuestas de a, b o c, intentando mostrar todas las hipótesis, lo que supone una vulneración del principio de veracidad porque no se habla de forma precisa sino a través de conjeturas. Para acabar, se menciona la nacionalidad de la ex-pareja de Ana (española) y la de su hija fallecida, que “trajo de República Dominicana”.

TVE: ¿cómo es el tratamiento en un medio público?

El informativo del 11 de marzo a las 15h es parecido al de Antena 3. En los titulares se informa de sucesos como el 11M, la borrasca Félix y otros temas internacionales como la aprobación de la reforma constitucional en China. Se dedica un 49% de la información al caso del niño Gabriel localizada en: titulares, la primera noticia, en el minuto 24 y al final del informativo (después de los Deportes).

Se puede observar que TVE intenta dar la información con el máximo cuidado sin vulnerar ningún principio. En todo momento respeta la presunción de inocencia de Ana Julia mencionándola como: “la detenida”, “la presunta autora” y “la presunta homicida”. Intentan no hablar de rumores (no vulneran el principio de veracidad) sino de información contrastada, lo que reduce su información a la detención y a los anteriores 12 días de búsqueda. Evitando así, toda la especulación de las cadenas privadas sobre los posibles motivos económicos o los probables celos. Asimismo, mientras La Sexta comentaba que era una investigación muy blindada sin filtraciones, TVE se refería al secreto de sumario. Otra similitud, con La Sexta, sería la utilización de Twitter para conocer las muestras de pésame de los principales líderes políticos.

La elección y la credibilidad de las fuentes no es la adecuada. La utilización de vecinos conmocionados, llorando o incluso insultando a la presunta autora no aporta información. En la recomendación que se hace sobre violencia de género como la ‘Guía para el tratamiento informativo de la violencia de género’ realizado por el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) se aconseja “no utilizar fuentes o testimonios vecinales si no aportan datos informativos”.

En el informativo del día siguiente, 12 de marzo a las 15h, se dedica un 43% de la información al caso, siguiendo en la misma línea que el día anterior. En los titulares se habla de otros temas como el tiroteo en Madrid, la borrasca Félix y la primera medalla para España en los Juegos Paralímpicos de Invierno. Además, la estructura dentro del informativo continúa igual: es la primera noticia, se vuelve a conectar en el minuto 46 y luego un minuto final después de deportes.

El tratamiento es muy similar intentando no vulnerar ningún código deontológico. Se respeta en todo momento la presunción de inocencia y se intenta evitar la especulación o rumorología sobre el caso. Sólo se informa de lo que está contrastado. Sólo dos piezas se alejan de este parámetro: la primera sobre qué pudo pasar ese día, pero en todo momento justifican que sólo la policía podrá averiguarlo. Y la segunda hace referencia a una pieza, con la voz de un psiquiatra, de cómo se debe afrontar la muerte de un hijo (al final se apela a que se busque ayuda profesional para superar una situación así).

El resto de medios ha mencionado de una forma u otra la nacionalidad de la presunta asesina, ya sea diciendo que es dominicana o que su ex-pareja fuera español y que trajo a su hija de República Dominicana. En este caso, los informativos de TVE no han mencionado la nacionalidad. Sólo se han referido a lo que ponía en el atestado policial para hablar de la muerte de una de las hijas de Ana Julia en Burgos. Aunque de nuevo se ha recurrido a fuentes vecinales como fuente de información, es una mala praxis porque no se aporta información, sino emoción y dolor a la noticia.

Conclusión

El caso Gabriel ha sido muy seguido por los telediarios que han dedicado un gran espacio televisivo, en muchas ocasiones repitiendo una y otra vez lo mismo, sin información nueva. Aunque no han sido los únicos. Otros programas de las cadenas analizadas también han tratado el caso con excesiva extensión. Un ejemplo son los programas matinales de Antena 3 y Telecinco. Según Vertele, los programas de Susana Griso y Ana Rosa han marcado récord de audiencia (26% de share) gracias a la cobertura de este crimen mediático. No obstante, la reflexión que deberíamos hacernos debería ser la que expresaba la periodista Neus Tomàs en su cuenta de Twitter.

La información evoluciona peligrosamente hacia el terreno del infotainment y parece que, de momento, recoge buenos frutos: la audiencia. La madre de Gabriel decía para ‘Desaparecidos’ que: “la ética tiene que estar por encima de los intereses”. Así debería ser. El objetivo de obtener la máxima audiencia o la lucha por el share provoca que los contenidos no sean correctos desde el punto de vista deontológico y el interés comercial se convierte en un obstáculo para la buena praxis periodística. Cuando lo único que parece importar es el tráfico que vamos a tener y no el correcto tratamiento informativo, nuestra responsabilidad social queda empañada, al igual que nuestra reputación; y se viola la máxima del periodismo: la verdad.

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