Los que dieron vox a Vox

Autora: Julia Hernández (@juliahponz)

¿Quién sabe de la existencia de Vox? ¿Quién podría decir los puntos principales de su programa político? Probablemente, tú, yo y todos. Pero la pregunta que realmente importa es, ¿quién lo conocía hace medio año? El auge del partido político Vox ha sido uno de los temas más comentados en los medios durante los últimos cuatro meses tanto en televisión, prensa escrita, radio o internet. De un día para otro el palacio de Vistalegre se llenó de 10.000 afines al partido y el Gobierno de Andalucía acabó con 12 escaños de Vox. Pero ¿quién ha empezado?

Centremos el análisis en periodismo en el formato digital, ya que es uno de los más consumidos. Así como la prensa escrita destaca por la calidad informativa, en el mundo digital no está tan claro, un mismo diario produce contenido con una calidad más baja en el mundo online, y es esto lo que puede haber convertido en Vox en mainstream. Pero sobretodo, estos medios con una faceta sensacionalista en las redes, como Okdiario o La Vanguardia. En el estudio realizado el 5 de febrero de 2019, se obtuvo este número de resultados al introducir la palabra “Vox” en los buscadores de estos periódicos digitales.

 

Partiendo de esta base, la actuación de todos los demás medios ha sido el efecto dominó. Plantear un tema de tanta importancia para la ciudadanía, como lo es la política, de una manera soft como analizaremos más adelante, ha sido un error que han cometido la mayoría de los medios. Pero hay muchas otras cosas que han hecho peor.

La actuación de los medios

Los medios son instrumentos para contar la realidad, y tal y como la Federación Internacional de Periodistas (FIP) estipula en su primer artículo, el periodista ha de respetar la verdad y el derecho del público a la verdad. Es cierto que el auge de Vox es un hecho verídico que debería ser conocido, pero el modo en el que ha sido tratado el tema no ha sido el más responsable.

Las formas de presentación del contenido de Vox han sido bastante sensacionalistas durante los últimos meses y esto ha dado audiencia, por lo que los medios digitales no se han cortado en titular y citar de la manera más provocativa. Esta noticia de ABC muestra cómo se ha aprovechado el fenómeno Vox para hablar de una forma banal y sin sentido sobre otras noticias.

 

Además, con el objetivo de generar beneficios, los medios se han limitado a relacionar con las palabras “vox” o “abascal” noticias que no tienen mucho que ver, con el objetivo de colar al público información que genera visitas.

 

Esta noticia, de El País, no menciona ni una vez al partido ni a elementos relacionados de este, pero en sus categorías sí que se incluye el nombre del partido. Esto hace que cuando se busque Vox aparezcan más resultados y más noticias sin sentido del partido. También lo podemos ver en otros ejemplos como “El flechazo de dos rockeros afines a Vox en First dates”, en La Vanguardia.

Okdiario también ha participado en la difusión de noticias de Vox en las que no solo se habla del partido innecesariamente, sino que se da un tratamiento desigual a las partes de la noticia. De acuerdo con el Tesauro sobre la ética periodística, para que la verdad se presente de forma correcta, es necesaria la imparcialidad, algo que no encontramos. Además, es responsabilidad del medio decidir si publicar algo que puede influir positiva o negativamente en la formación de opinión pública. Dentro de esta noticia encontramos un tweet del portavoz de Vox, Francisco Serrano, donde adjunta una columna del ABC.

Para cubrir la necesidad de justicia que necesitan los consumidores de información, se debe ser imparcial en la redacción de noticias, algo que en Okdiario no encontramos en su mayoría.

La realidad política sí se ha reflejado, pero en otros momentos no se ha dado tanta importancia a la creación de partidos políticos, así que esa no es una excusa. Tan solo en La Vanguardia encontramos más resultados para la búsqueda de Vox (91.400) que para la de Podemos/Podem (24.700), una diferencia abismal que remarca la diferencia del trato en los dos casos.

El Tesauro anteriormente mencionado también estipula que los medios deben ejercer una neutralidad valorativa en la selección de las noticias y la presentación, además de incluir diferentes puntos de vista. Esta valoración no significa afirmar que los medios han querido tener, voluntariamente, un trato favorable con Vox, sino que, a causa de la popularidad que ha tenido el partido, se ha informado excesivamente con la intención de ganar en visitas. Por tanto, la pluralidad, es decir, la presencia de diferentes voces en el panorama comunicativo ha quedado más que garantizada, incluso demasiado, ya que las noticias de Vox han acaparado toda la atención. Si los medios no hubiesen dado esta cobertura exhaustiva de Vox, ¿estaría el partido en el lugar que se encuentra ahora?

Caso de La Sexta

Los periodistas, antes que serlo, son personas con una idea de democracia. En el momento en el que piensen que el equilibrio en sociedad puede verse quebrado, actuarán. En casos como la popularidad de Vox o de Trump, la razón dice que cuanta más cancha se le dé, peor para la democracia; pero la emoción se ve movida, en el caso de los diarios, por los beneficios.

La Sexta ha estado vetada por Vox a asistir a sus mítines y ruedas de prensa, pero aún así, Jordi Évole ha conseguido un programa de Salvados sobre el partido. Según el criterio número cuatro del Codi Deontològic de Periodistes de Catalunya y de la FIP, es inaceptable el uso de procedimientos engañosos para obtener información, imágenes o testimonios, y exactamente eso es lo que hizo La Sexta. La otra cara de la moneda se encuentra en la segunda parte del principio, que exime de culpa al periodista si los métodos ilícitos son acontecimientos de interés público. No hay una verdad absoluta sobre si es peor que Vox no permita entrar a sus actos a La Sexta o que se utilicen métodos ilícitos. Pero cierto es que, para preservar tanto la democracia como el buen periodismo, ninguno de los dos casos es un ejemplo a seguir.

Por lo tanto, los periodistas han tratado demasiado exhaustivamente el auge de Vox, dándole un trato desproporcionado al de otros partidos con más años de vida y representación. Además, se le ha dado una popularidad de manera imparcial ya que, sin quererlo, los medios han hecho que no se deje de hablar del partido de Santiago Abascal. Está claro que se debe dar voz a los partidos políticos, pero siempre de una manera proporcional a los demás. También es responsabilidad del medio publicar contenido en el que se desprecie a otros partidos como han hecho algunos medios, o en el que se afirme con total naturalidad que Vox es la solución a problemas que no tienen nada que ver con las decisiones políticas. Sin quererlo, los medios han sido uno de los culpables de hacer popular a un partido con ideas que difieren de los valores actuales, un partido de extrema derecha que está en boca de todos.

 

 

Qué es más importante conservar, ¿la responsabilidad como medios, o como demócratas? Como he dicho antes, antes que periodistas, somos personas. Pero en este caso ni hemos sido periodistas, ni personas.

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La neutralidad y el pluralismo en la televisión pública

Autora: Verónica Haro (@howeveroni)

Muchas son las quejas, denuncias y críticas que recibe la televisión pública española por la falta de neutralidad y pluralismo político. El Consejo de informativos de RTVE denunció a mitad del año 2015 “la manipulación progubernamental que están sufriendo los servicios informativos” de TVE.  Este consejo, que es independiente de los trabajadores, consideró en su momento que las normas deontológicas eran “habitualmente incumplidas en lo que se refiere a imparcialidad, pluralidad, veracidad y objetividad, convirtiéndose por el contrario en un instrumento de propaganda al servicio del Gobierno”.

Como ejemplo a la falta de imparcialidad y objetividad por parte de TVE para tratar diversos temas de interés general podemos hablar de la entrevista que realizó Mariló Montero, presentadora del programa matinal “La mañana de la 1” a la socialista María González Veracruz. En dicha entrevista la presentadora increpa y cuestiona de forma acusatoria a la socialista dejando ver que no está conforme con el pacto del PSOE con ciudadanos y que Partido Popular es quien tiene la mayoría que el pueblo le ha otorgado. En este caso la periodista está vulnerando el artículo 9 del capítulo II del código ético de la UNESCO.

El poder ejecutivo, además, en ocasiones ha sido criticado de utilizar la televisión pública como instrumento adoctrinador en beneficio propio. Un claro ejemplo es la programación que durante cada año, los días 12 de octubre, se emite en la televisión pública. El año pasado con motivo de la festividad nacional, TVE mantuvo la bandera española en toda su programación, además de retransmitir el desfile del ejército, y seguidamente centrar los informativos en el desfile y en la festividad en sí. El 12 de octubre es una fecha cada vez más criticada por toda Latinoamérica, ya que lo ven como un recordatorio del día en el que los españoles invadieron las tierras de los nativos masacrando e imponiendo su voluntad a los indígenas.

El cambio de ley para elegir al del director de la corporación RTVE (antes la mayoría de dos tercios del congreso y ahora mayoría parlamentaria) fomentó una instrumentalización por parte del gobierno. Se deberían hacer políticas para impedir que un medio de comunicación, que debería ser el paradigma de la democracia, por estar financiado con dinero público, se convierta en una herramienta para manipular a la opinión pública. Considero que con esta forma de proceder se está vulnerando el artículo 8 del código deontológico de la FAPE.

“El control ideológico de los nuevos responsables orgánicos de los servicios informativos de TVE que incumplen de forma reiterada sus principios deontológicos, apartándola de los criterios de imparcialidad, pluralidad e independencia que deben ser comunes a las televisiones públicas de corte occidental, y convirtiéndolos en un mero órgano de propaganda gubernamental”, denunció en su día el Consejo de Informativos.

Por otro lado tenemos a la Asociación de Usuarios de la Comunicación que en 2014 mostró su preocupación por el tratamiento que la televisión pública estaba haciendo del “procés català. La AUC argumentó que era muy evidente que TV3 se posicionaba a favor y que TVE1 solo mostró argumentos en contra en la Diada Catalana del 11 de septiembre. Este tratamiento de la información falta a la verdad por lo que se está incumpliendo, en su totalidad, el artículo 13 del código deontológico de la FAPE.

El Procés impulsado por Artur Mas y perseguido (y criminalizado) por Mariano Rajoy también logró que el Colegio de Periodistas de Cataluña exigiera en público “preservar el rigor, la profesionalidad y la neutralidad de cara a las próximas elecciones del 27S y a no repetir “errores recientes”.

A su vez el PSOE también emitió una denuncia contra TVE, en noviembre de 2015, ante la Junta Electoral Central por considerar su derecho a la pluralidad política vulnerado en época de campaña electoral.

El problema que tiene la televisión pública es la dependencia absoluta del gobierno y el financiamiento público. Cabe mencionar que con los hechos expuestos arriba la televisión pública en conjunto con los periodistas que se prestan a ello, están vulnerando todos los artículos del capítulo I y II del código ético de la UNESCO y con ello el principio de libertad periodística.