Niñas no madres: la falta de ética es el peor enemigo del periodismo

Autora: Helena Morera (@heleni_md)

El periodismo conlleva derechos, deberes, libertades y responsabilidades. Por lo que es imprescindible que el periodista actúe con consciencia sabiendo que su trabajo tiene un compromiso con la sociedad. Esto sería lo normal y deseado. Sin embargo, el machismo y el sexismo siguen muy presentes en el día a día y en los medios de comunicación.

Caso de La Nación

El 1 febrero de este mismo año, el diario argentino La Nación publicó un editorial muy controvertido donde se hacía claramente apología de la violación a menores. El editorial no iba firmado por nadie, pero tampoco es extraño, ya que estas piezas casi nunca están firmadas. De hecho, tal y como comenta el periodista Juan Luis Sánchez del diario.es, muchas veces los editoriales son usados como herramienta política del director del diario para mostrar su ideología respecto a un hecho. En este caso, el tema es bastante polémico, el titular del cual es “Niñas madres con mayúsculas”.

El editorial escribe desde una perspectiva subjetiva conservadora, de dos niñas embarazadas a raíz de una violación. No obstante, quien fuere que escribiera este editorial o permitiría su posterior publicación no criminaliza la violación, sino que alaba “el instinto natural de las mujeres” por seguir adelante con los embarazos. Estamos hablando de niñas de entre 12 y 13 años.

La publicación causó gran revuelo en Argentina y muchos diarios se hicieron eco de la falta de ética y profesionalidad del medio. Gran parte del equipo del diario protestó en contra del editorial y mostraron su rechazo bajo el hashtag de #niñasnomadres en Twitter. Asimismo, la Comisión Interna del periódico reconoció que “una niña embarazada, es una niña violada”, remarcando que los editoriales son fruto de la opinión de los ejecutivos del rotativo, en ningún caso de los trabajadores de este.

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

Expertos en el tema también quisieron dar su opinión y sumarse a las críticas. La psicóloga María Zysman admitió que el editorial es peligroso porque transmite una idea falsa sobre las niñas y la maternidad. Según fuentes del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Argentina, en los últimos años se han atendido más de 5.000 casos de abuso sexual, y de estos, un 65% eran menores.

Errores deontológicos

Todo el editorial está basado desde una visión conservadora, religiosa, sexista, paternalista y pro-vida, sin tener en cuenta la salud y la vida de las menores. El autor del texto intenta justificar la violación porque eso ha conllevado un embarazo y es “una oportunidad para crear vida”. No es ético, ni moral, ni buen periodismo apoyar un delito que deja secuelas irreparables en las víctimas.

El autor del texto le quita importancia a la violación con palabras como “apoyo a las mamás, tanto si fueron deseadas o causadas por una violación (…) nada importó a estas niñas salvo conservar a sus hijos”. Unas palabras que rozan la falta integridad moral. Según el código deontológico de Aldeas Infantiles, es tarea del periodista hacer denuncia social sobre casos donde se hayan vulnerado los derechos de los niños y estos hayan sido víctimas de injusticias. En este caso, esto no se ha respetado y se ha banalizado una realidad traumática.

Además, el editorial repite los patrones de violencia sistémica contra las mujeres, sexualizándolas y tratándolas como un simple objeto. De hecho, las declaraciones controvertidas no cesan. “Resulta admirable y emocionante ver desplegarse el instinto materno” y “admiración por las niñas madres”. No es ni admirable, ni emocionante ver como dos niñas deben ser madres porque han sido violadas, y que encima el periodismo, que se supone que tiene que proteger a las víctimas, lo alabe. Esto no es periodismo, es vergüenza.

Al tratarse de un tema sobre dos menores de edad, es necesario proteger su privacidad. Tal y como promulgan los principales códigos deontológicos como el Colegio de Periodistas de Catalunya en su artículo número 11, los menores no deben ser ni entrevistados, ni fotografiados porque puede causar una intromisión innecesaria. Los nombres de las niñas no se mencionan, pero sabemos la inicial de una de ellas. Algo totalmente fuera de lugar. El apartado E del punto 4 del código deontológico de la FAPE comenta que el periodista debe prestar atención a los casos donde haya menores envueltos y, ante todo, respetar su intimidad.

De igual manera, aparece una imagen de una niña tapándose la cara, lo cual es prescindible, aunque su rostro no se pueda ver. Así como expresa la Guía para el Tratamiento de violencia de género del Consejo Audiovisual de Andalucía, no es ético mostrar imágenes sensacionalistas que solo promuevan la morbosidad.  

En vez de denunciar al violador, el autor culpa a otras mujeres de que la niña esté embarazada. Primero a una tía de la pequeña por haberla dejado sola y segundo, a las mujeres que pelean por un aborto seguro, legal y gratuito. Está responsabilizando a otras mujeres de un acto que cometió un hombre. Según el punto 28 del Protocolo de actuación periodística del Gobierno de Cantabria, hay que evitar comentarios que responsabilicen de la violencia de género a una mujer, porque el único responsable es el agresor. La Fundación Mujeres de Argentina comenta que el periodismo no puede defender a un agresor, siendo muy precisos con el lenguaje usado. En este caso, no se puede decir que “la niña es valiente por seguir adelante con el embarazo”, hay que decir que la niña fue violada, dejando claro quien es el verdadero culpable.

Otro elemento preocupante es que en ningún caso habla de la violación como la causa del embarazo de las niñas. Sino que opta por criminalizar el movimiento de los pañuelos verdes a favor del aborto: “tristeza para las abuelas abortistas que felizmente no lograron su criminal propósito”. La violencia de género, los abusos y las agresiones sexuales son un problema social agravado, que debe ser erradicado con la ayuda del periodismo para concienciar a la sociedad. Por todo esto, el periodismo debe ser preciso, precavido y cuidadoso cuando habla de estos temas tan sensibles.

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

Si nos fijamos en el punto 9 de la Guía para el Tratamiento de Violencia de género del Consejo Audiovisual de Andalucía, nos dice que un periodista no puede propagar ideas sin fundamento, basándose en su opinión. El objetivo de este editorial ha sido infundir mensajes falsos que corrompen el gran problema de la violencia de género. Pero, el periodismo debe proteger los derechos de los ciudadanos. Todas las informaciones, interpretaciones y opiniones deben hacerse des del máximo respeto y veracidad, porque sino deja de ser periodismo.

La Nación debe plantearse si quiere seguir dando visibilidad a opiniones que criminalizan y agreden a las mujeres o quiere empezar a hacer buen periodismo otra vez. La credibilidad de un medio es imprescindible, pero lo más importante, es dar a los ciudadanos una información veraz, plural y feminista, alejada de estereotipos de género.

 

Anuncis

Les males praxis de TV3 en les notícies sobre violència de gènere

Autora: Eva Jou (@evajp98)

Fa escassos dies TV3 anunciava des de la mateixa emissora que des dels Telenotícies s’informarà amb perspectiva de gènere. Aquesta mesura fa referència a un ampli ventall d’aspectes com ara augmentar la presència de les dones als mitjans o ser més curosos amb la terminologia i la paritat. Però no només això. Una altra qüestió que va implícita amb la voluntat d’informar amb perspectiva de gènere té a veure amb la violència masclista. En aquest sentit, la nova mesura pretén centrar el focus en l’home com a agressor i no pas en la dona com a víctima. En reiterades ocasions la cadena havia estat duent a terme aquesta praxis a la inversa. Aquest fet, doncs, ha denotat i transmès l’atribució d’una certa culpabilització i responsabilització a la víctima. Per dur a terme l’anàlisi d’aquesta mala praxis s’utilitzarà el Codi Deontològic del Col·legi de Periodistes de Catalunya i la Guia per al tractament informatiu de la violència de gènere.

Un dels errors més generalitzats que es preveu canviar amb la nova mesura és la utilització del terme mortes quan del que es vol parlar és de les dones assassinades per violència masclista. Per exemple, en una notícia del 6 de juny de 2010 s’explica que una dona ha mort apunyalada a mans del seu marit. Falta rigor i precisió en el llenguatge, ja que es tracta d’un assassinat, no pas d’una mort natural. Un altre terme que ha estat confús durant anys és el de violència domèstica. De fet, s’utilitza en aquesta mateixa notícia. No són casos de violència domèstica, sinó que són casos de violència masclista o de gènere. És important destacar la distinció d’aquests dos termes, ja que la violència domèstica fa referència a qualsevol acte de violència física o psicològica exercida per qualsevol membre de la família, sobre qualsevol altre membre de la família. En canvi, la violència masclista o de gènere, fa referència estrictament a la violència exercida per l’home cap a la seva parella, dona. En el cas de la terminologia, doncs, es podria parlar d’una violació del primer principi del Codi Deontològic del Col·legi de Periodistes de Catalunya segons el qual cal “informar de manera acurada i precisa”. En aquest sentit, el periodista té l’obligació “d’acostar-se a la realitat dels esdeveniments amb la màxima fidelitat possible”. També viola el segon principi de la Guia per al tractament informatiu de la violència de gènere. Segons aquest, cal evitar missatges que puguin “insensibilitzar” la societat, concretament titulars com “una víctima més”. A més, segons el segon principi, “les víctimes no moren, les maten”.

Així doncs, quan el llenguatge utilitzat no és l’adequat, el missatge que es vol transmetre queda esbiaixat i no es pot qualificar ni de rigorós ni de precís.

Més enllà de la confusió dels termes, un altre aspecte fonamental per al bon tractament amb perspectiva de gènere és l’enfocament de la notícia. En aquest sentit, a les notícies emeses per TV3 els manca rigor informatiu, ja que ometen una part del relat a causa de l’enfocament escollit. El centre de la notícia sempre és la víctima com a responsable d’haver de demanar ajuda com a conseqüència de la situació que està patint. A tall d’exemple, en una notícia del 22 de juny de 2010 es parla sobre cursos d’autodefensa per a dones. En aquesta entrevisten una víctima de violència de gènere i proposen com a solució a la violència masclista els cursos d’autodefensa per a dones. Busquen preparar-les perquè se sàpiguen defensar davant d’aquesta situació. En aquest sentit, s’està transmetent la sensació que és la dona qui ha de demanar ajuda i qui ha d’acabar amb una situació provocada per l’agressor. L’any 2011 es repeteix una praxis similar. Parlen sobre la Línia d’Atenció a les Dones en situació de violència de gènere. Expliquen que si se senten maltractades poden trucar al telèfon i sempre hi haurà algú a l’altra banda del fil per atendre-les. Està bé que es faci difusió d’aquestes iniciatives, però s’hauria de centrar més el focus en l’ajuda cap als agressors, ja que són els desencadenants d’aquestes situacions.

El mateix passa en una notícia de l’any 2013. Es parla de l’Oficina dels Mossos d’atenció a les víctimes. Expliquen com les dones que hi contacten refan la seva vida, entre d’altres. Totes aquestes iniciatives són necessàries per ajudar les dones i se n’ha de fer difusió. Però si des dels mitjans de comunicació es tractés la violència masclista com un problema psíquic de l’agressor, que ha de resoldre ell, potser hi hauria menys víctimes o si més no, des dels mitjans no se’ls estaria atribuint la responsabilitat que són elles les que han de demanar ajuda. El dia 25 de novembre de 2011, coincidint amb el Dia Internacional contra la violència de gènere, TV3 aprofita per fer una entrevista a una psicòloga especialitzada en temes de la dona i l’adolescència. Explica que fa tallers de prevenció amb dones que pateixen violència de gènere, però no es fa referència en cap cas a la prevenció que s’ha de sotmetre l’home perquè no esdevingui agressor. Es dóna a entendre que és la dona qui ha de vigilar. El mateix passa l’any 2014. TV3 fa una entrevista en què es vol explicar com identificar i com combatre la violència de gènere. És una entrevista que va totalment enfocada a la prevenció de cara a la dona, perquè s’adoni de la situació que viu i hi posi remei.

Des d’un punt de vista deontològic, parlar de les víctimes de violència de gènere com a persones que es troben en un problema que han de resoldre i no fer, en cap cas, referència als agressors és ometre part del relat. Per tant, de nou, s’està violant el primer principi del Codi Deontològic del Col·legi de Periodistes de Catalunya, segons el qual els mitjans han d’informar de manera “acurada i precisa acostant-se a la realitat dels esdeveniments amb la màxima fidelitat possible”.

Un altre aspecte que es vol canviar des de la CCMA en el tractament de la informació sobre violència de gènere és el fet d’ensenyar la imatge del personal d’emergències traient de casa el cos de la dona assassinada. Aquesta praxis es duu a terme, com a mínim, en una notícia de l’any 2011. Segons l’article nou del Codi Deontològic del Col·legi de Periodistes de Catalunya, es tracta d’una mala praxis perquè no respecta la dignitat ni la privacitat de la dona assassinada per violència masclista ni la del seu entorn. A més, cau en el sensacionalisme i en el morbo. Amb la nova mesura, TV3 té la intenció de no repetir aquesta mala praxis. A més, també viola el principi quatre de la Guia per al tractament informatiu de la violència de gènere, segons el qual no s’han de transmetre “dades o imatges íntimes o escabroses”.

No és fins l’any 2018 en què es troba un clip del Telenotícies Migdia en què el focus se centra en els agressors. Aquests expliquen la situació que els ha portat a maltractar les seves parelles com un problema seu que els ha fet actuar malament. Però només és un de sol.

Són minoritaris els continguts que es generen focalitzats en l’agressor com a factor problemàtic de la situació versus els continguts generats en què és la víctima que té un problema i ha de demanar ajuda. Fugint de l’àmbit de les notícies i fent un petit incís al món de la publicitat– que al cap i a la fi els anuncis que s’emeten estan sotmesos a la mateixa línia editorial que les notícies-, és molt diferent veure anuncis en què apareix una dona apallissada expressant que té un problema i que no sap a qui ha de recórrer per sortir d’aquesta situació, que veure un home maltractant la seva dona i admetent que té un problema, que les seves actituds en suposen un altre i que ha de demanar ajuda. L’enfocament d’aquests dos possibles anuncis pot tenir conseqüències ben diferents. I això és totalment extrapolable al contingut informatiu.

Naturalment, des dels mitjans, s’ha de continuar proporcionant eines que puguin ajudar les víctimes a sortir de la situació. Se’n diu informació de servei. Tot i això, convé apostar més fort en emetre notícies i publicitat centrant el focus en la problemàtica dels agressors, que són qui generen la violència. Des d’un punt de vista deontològic, s’estarà aportant més rigor al relat, ja que s’estaran plantejant les diferents cares d’una mateixa realitat. Des d’un punt de vista sociològic, potser, es contribuirà des del periodisme a canviar la visió esbiaixada sobre la violència de gènere.

El VAR i el “periodisme de bufanda”: les polèmiques s’estenen també als mitjans de comunicació

Autora: Núria Vilamala Ribera (@nvilamala3)

Els àrbitres sempre han tingut un gran protagonisme en el món del futbol. Aquesta temporada es va implementar el videoarbitratge a la lliga espanyola per tal de millorar la seva tasca gràcies a la possible revisió de certes jugades, però tot i això els debats arbitrals i les polèmiques segueixen en el dia a dia futbolístic. En el periodisme res canvia, ja que cada mitjà mira pels interessos dels seus equips i informar de manera objectiva encara és complicat; també en les polèmiques arbitrals. Sovint alguns diaris esportius s’obliden de seguir el tesaure de l’ètica periodística i els seus principis fonamentals de veracitat i justícia.

Una demostració de que actualment encara existeix el “periodisme de bufanda” és el tractament que han fet els quatre diaris esportius més llegits a Espanya segons les dades de l’EGM, el Marca, l’AS, el Mundo Deportivo i l’Sport de les polèmiques del VAR. Els mitjans solen informar de manera subjectiva, oblidant la importància de respectar la neutralitat valorativa i la imparcialitat.

Una de les polèmiques més recents que hi ha hagut a la lliga espanyola amb el VAR va ser en el Llevant 1-2 Madrid. El partit es va resoldre al minut 78 quan l’àrbitre va indicar penal a favor dels blancs, una acció que va aixecar molta polseguera als principals diaris esportius. De fet, les portades dels quatre diaris de l’endemà se’n feien ressò.

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

Cap dels quatre mitjans compleix amb la neutralitat valorativa i és que totes les portades valoren subjectivament la jugada polèmica i afirmen clarament que no era penal. De fet, fins i tot el Marca i l’As deixen de banda els seus interessos i critiquen també l’actuació arbitral. El punt número 5 del Codi deontològic del Consell d’Europa estableix que “l’expressió d’opinions pot versar sobre reflexions en relació amb idees generals o referir-se a comentaris sobre notícies relacionades amb esdeveniments concrets”. Així doncs, la subjectivitat que desprenen les portades dels diaris esportius fa referència a un esdeveniment concret, és a dir, una acció concreta del partit de futbol i, per tant, segueix el que estipula el Consell d’Europa. Tot i això no hi ha una separació evident entre la informació i l’opinió i, per tant, no es respecta el primer criteri del Col·legi de Periodistes de Catalunya que estableix que “els mitjans han d’observar sempre una clara distinció entre les informacions i les opinions […]”.

Per altra banda, el principi més afectat en el tractament que fan els mitjans d’aquestes polèmiques és el de justícia, ja que hi ha una clara manca d’imparcialitat en les diferents notícies i cròniques. Tots ells informen de manera subjectiva i per tant tampoc es compleix amb el punt número quatre del Codi deontològic del Consell d’Europa segons el qual “l’emissió de notícies ha de realitzar-se amb veracitat, a través de les activitats verificadores i comprovadores oportunes i amb imparcialitat en l’exposició, descripció i narració dels mateixos”.

Pel que fa al Marca, ja en el primer nivell de lectura es fa referència a la polèmica arbitral i dins de la crònica, encara que el periodista no utilitza un vocabulari molt directe, algunes frases concretes posen de manifest la subjectivitat de la crònica i la seva manca d’imparcialitat.

Per altra banda, l’As és més explícit i directe a l’hora de parlar sobre la jugada en qüestió ja des del primer nivell de lectura. A més, la crònica és molt reiterativa a l’hora de parlar sobre la polèmica i el periodista arriba a qualificar “d’incomprensible” l’error del VAR.

Seguint la mateixa línia Mundo Deportivo també és molt explícit i subjectiu, en tant que critica durament la decisió arbitral tant en el primer nivell de lectura com al llarg de la crònica. De fet, els tres primers paràgrafs d’aquesta fan referència a aquesta polèmica.

Finalment l’Sport és el diari més subjectiu i més contundent dels quatre. En el titular utilitza la paraula “escàndol” per definir la polèmica mentre que a l’últim paràgraf crítica clarament les actuacions arbitrals que segons el periodista, afavoreixen al conjunt blanc.

El tractament que fan els mitjans de comunicació de les polèmiques del VAR posa de manifest l’existència del “periodisme de bufanda” en tots els diaris esportius. El seu objectiu principal és informar de manera que el seu equip no en pugui sortir perjudicat, i és aquí quan es veu afectat el tesaure de l’ètica periodística. Els principis de veracitat i de justícia, i especialment la neutralitat valorativa i la imparcialitat són un dels deures del periodisme esportiu del futur.

Quan la ficció adultera l’essència del periodisme

Autor: Pedro Ruiz (@PedroRuCl_)

Dades, testimonis o la personalitat d’una persona constitueixen, sovint, les bases que inspiren les converses o entrevistes fictícies que es publiquen als mitjans de comunicació. En altres paraules, es genera una peça periodística en forma d’entrevista sense que el periodista hagi parlat realment amb l’altre interlocutor. Aquesta situació s’ha produït al suplement El País Semanal, que publicava el 17 de gener d’aquest any una entrevista fictícia a Manuel Vázquez Montalbán feta per l’escriptor Carlos Zanón.

De fet, a partir del subtítol, ja ens adonem que Zanón ens introdueix en una dimensió imaginària que dista del principi de veritat: “El muerto –va ser l’any 2003– asegura que sigue escribiendo, ríe a menudo e incluso sigue la política”. L’autor de la novel·la ‘Carvalho: problemas de identidad’ no només es permet la llicència de ressuscitar al mític detectiu creat per MVM, sinó que també reviu al seu artífex. Al cos de l’entrevista, posa en boca de Montalbán que “el fascismo que se refugió en los salones se está quitando la corbata y lanza a sus lobeznos al dominio de las calles” sobre l’actual situació política espanyola.

Dissortadament, no es tracta del primer precedent d’aquest gènere d’artificialitat que té cabuda als mitjans de comunicació. Un altre cas molt rellevant i controvertit va ser l’entrevista fictícia de la revista del cor Diez Minutos a l’aleshores Princesa Letizia Ortiz. El 22 de maig de 2014 va transcendir aquesta peça a la citada publicació amb motiu del desè aniversari de bodes amb el Rei Felip VI. Malgrat que adverteixen que és una entrevista “inventada”, la volen dotar d’un cert rigor afirmant que “recreamos con datos contrastados y testimonios fiables la conversación que podría haber tenido con nuestra revista”, no s’amaguen indicant que és un “ejercicio de osadía” i que “nos atrevemos a suponer lo que contestaría”.

Aquesta entrevista va aixecar molta polseguera, ja que el Col·legi Oficial de Periodistes de la Regió de Múrcia va presentar una denúncia a la Federación de Asociaciones de Periodistas de España. Entenien que aquesta entrevista “desprestigiava la professió” i que contravenia alguns principis deontològics. La Comissió d’Arbitratge, Queixes i Deontologia de la FAPE va determinar el 22 de juliol de 2014 que, efectivament, “no es tractava d’una bona pràctica periodística”, al·legant que podia afectar el dret a la intimitat i a la pròpia imatge de la Reina Letizia. Alguns usuaris a Twitter van ser molt irònics amb aquesta publicació:

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

Des de l’òptica deontològica, es vulnera clarament el principi de la veritat, sobretot pel que es refereix pels elements de fabulació que s’inclouen i perquè posa en entredit l’honestedat del periodista o autor de la peça. De fet, incompleix els articles 1 i 2 del Codi Deontològic del Col·legi de Periodistes de Catalunya, que demanen “informar de forma acurada i precisa”. Tampoc es constata el compromís amb “la recerca de la veritat” i, contràriament al que demana el citat article 2, es difonen “dades imprecises”. També contravé els articles 1 i 5 dels Principis d’Actuació del Codi Deontològic de la FAPE, que apel·la a distingir entre “informacions i opinions, interpretacions o conjectures”, o el 4 del Codi Deontològic Europeu de la Professió Periodística, que reclama l’execució “d’activitats verificadores i oportunes i amb imparcialitat”.

Recentment, aquest gènere ‘pseudoperiodístic’ també l’han explotat amb personalitats polítiques, especialment durant períodes de campanya electoral. És el que va fer eldiario.es pels comicis del 26 de juny de 2016, que va entrevistar falsament als cinc principals líders (Rajoy, Sánchez, Iglesias, Rivera i Garzón), o la secció ‘Conversaciones Imposibles’ que va crear el diari El Mundo per les eleccions andaluses del 2 de desembre de 2018, amb personalitats fictíciament entrevistades com Alfonso Guerra o Teresa Rodríguez.

Un altre exemple il·lustratiu és la conversa que va publicar el 2013 el periodista Enric González a El Mundo entre els presidents John Fitzgerald Kennedy i Barack Obama, una trobada que resulta impossible.

Per a més inri, hi ha dos autors prolífics i que, per tant, són paradigmàtics d’aquest gènere fictici. Es tracta de Nahuel Maciel, que publicà algunes entrevistes fictícies a escriptors com Gabriel García Márquez al diari argentí El Cronista Universal i que, més endavant, va donar peu a un llibre que portava per títol ‘Elogio de la utopía, que desenvolupa una nova conversa amb García Márquez falsa, així com un pròleg –que també va resultar ser mentida– d’Eduardo Galeano.

L’altre exemple és el de Tommasso Debenedetti, considerat el “campió italià de la mentida”. Entre la llista de “víctimes” de Debenedetti, hi trobem el Dalai-Lama, el Papa Benet XVI, Noam Chomsky o Mijaíl Gorbachov. Mai va arribar a entrevistar-los. Qui va descobrir aquesta mala praxi de Debenedetti va ser Philip Roth, quan una periodista que el va entrevistar pel suplement Il Venerdì del diari La Repubblica li va preguntar si estava “decebut” amb Barack Obama. Roth ho va desmentir, i va negar que hagués dit en una entrevista –que no havia fet– al diari Libero on deia de l’expresident nord-americà que li semblava “antipàtic” i “ineficient”. En una entrevista al diari El País, aquest inventor d’entrevistes arguïa que la seva idea és “ser un periodista cultural seriós i honrat”, però que “la informació d’Itàlia està basada en la falsificació” i que ell només ho fa per “poder publicar i jugar fins al final per a denunciar aquest estat de coses”.

Aquest model de fabulació i banalització troba un gran aliat en el terrorífic lema de “no deixis que la realitat t’espatlli un bon titular”. Un dels deures de la professió és precisament ser estrictament veraços i tenir com a eina de treball la realitat per explicar-la tal com és. En tant que un dels principals agents de creació d’opinió pública, el periodisme hauria de preferir que l’espatllés. Vivim una realitat molt complexa i que ens qüestiona com a dotadors d’informació com per perdre’ns en elements propis de la ficció. Això, a parer meu, millor deixem-ho al món del cinema, de les sèries o les novel·les. Un crossover entre periodisme i literatura fictícia desmunta els pilars de l’ofici. Sense veritat, s’obstrueix una de les vitals vàlvules cardíaques del periodisme.

El cas Relotius: defalliment del periodisme en l’era de les fake news

Autor: Oriol Jové Font (@OriolJove)

Aquest text de l’exeditor de SPIEGEL Claas Relotius ha resultat ser fals després d’una revisió en punts essencials. A més, se sospita que la cobertura completa de Relotius és una falsificació i manipulació generalitzades. SPIEGEL està treballant actualment en el cas Relotius; s’ha establert una comissió d’experts interns i externs, que investigaran els procediments i faran suggeriments per millorar els nostres sistemes de seguretat. Fins la comissió presenti el seu informe, els articles de Relotius romanen sense canvis a l’arxiu, també per permetre una investigació transparent”.

Aquesta és la nota que apareix en els articles publicats per Claas Relotius a la revista alemanya Der Spiegel. El passat desembre, la publicació va emetre un comunicat en el qual explicava que havia acomiadat el periodista després de descobrir que havia inventat testimonis i protagonistes en alguns dels seus reportatges. Relotius, de 33 anys i premiat com a millor periodista de l’any de la CNN i quatre cops amb el guardó més important del periodisme alemany, col·laborava amb el setmanari des de 2011 i ha admès la seva culpa. Feia un any i mig que l’havien contractat i el consideraven “un ídol de la seva generació”.

“Com un dels nostres reporters va falsificar les seves històries i perquè es va sortir amb la seva”. Així titulava la seva portada Der Spiegel el 22 de desembre de 2018, un cop descobert l’engany. (Getty Images)

Der Spiegel va publicar gairebé 60 textos seus, però no va ser l’única publicació en fer-ho. El periodista també va escriure a Süddeutsche Zeitung, Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung, Cicero, Neue Zürcher Zeitung am Sonntag, Financial Times Germany, Taz, World, SZ, Weltwoche o Zeit Online. Alguns textos de Relotius que van ser guardonats van ser L’últim testimoni, sobre una dona nord-americana ha presenciat execucions, Cadells de lleó, sobre dos nens iraquians que van se segrestats per Estat Islàmic, o Número 440, sobre un pres de Guantánamo.

“L’impacte a Alemanya i sobre la credibilitat de Der Spiegel ha sigut brutal”

En aquests moments, hi ha una comissió d’investigació de la publicació que està treballant en el cas per intentar esbrinar l’abast del frau, comprovant totes les fonts dels reportatges de Relotius, però el procés encara trigarà mesos. Ana Carbajosa, corresponsal d’El País a Alemanya, explica a aquest Observatori que “l’impacte a Alemanya va ser brutal, i la credibilitat de Der Spiegel tardarà temps a recuperar-se i suposarà reformes internes”.

Juan Moreno, periodista freelance alemany nascut a Espanya i col·laborador de Der Spiegel, va ser qui va desemmascarar Relotius, arran d’un reportatge que havien d’escriure conjuntament. El reportatge es titulava La frontera de Jaeger i versava sobre una milícia civil nord-americana que es dedica a “caçar” refugiats a la frontera amb Mèxic. Quan Moreno va llegir el text, firmat a mitges, no li encaixaven alguns detalls i va començar a sospitar. Va posar-se en contacte amb el departament de comprovació de dades i documentació, formada per una seixantena de treballadors, i, posteriorment, amb el cap de Societat. Poc a poc, en un gran tràngol personal va anar descobrint, segons relata en un article escrit per Carbajosa a El País, que Relotius mentia.

L’ombra de Jayson Blair

Tot i que no és, ni molt menys, el primer cas de falsejament en els mitjans de comunicació, Carbajosa opina que es tracta d’un dels escàndols “més grans”. La seva explosió ha fet recordar el vell fantasma del cas, l’any 2003, de Jayson Blair, periodista del New York Times que s’inventava fonts i materials i que, a més, va plagiar la meitat dels seus articles. Alguns d’ells, a més, havien aparegut a la portada d’una de les publicacions més prestigioses del món.

El cas de Jayson Blair amb el New York Times és un dels que més s’ha comparat amb el cas Relotius. (PBS)

Una altre cas d’enorme rellevància va ser el de Stephen Glass, que va publicar 40 articles a The New Republic. L’any 1998 es va descobrir que, d’aquestes, 27 contenien fets, fonts o cites inventades de manera total o parcial.

Com Der Spiegel o New York Times, un altre gran diari de prestigi mundial com The Guardian tampoc ha quedat exempt d’engany per part de periodistes. L’any 2016 es va saber que Josep Mayton, periodista freelance, s’hi havia intentat tretze notícies, que comptaven amb fonts que no havien parlat mai –i que fins i tot ho havien refusat–. També va caure en el parany el Washington Post l’any 1981, publicant el reportatge El mundo de Jimmy, sobre un nen de vuit anys addicte a l’heroïna. Janet Cooke, però, que havia rebut un premi Pulitzer per la peça, s’ho havia inventat tot.

Els falsos diaris de Hitler

A Alemanya també s’han recordat recentment del cas de la publicació dels falsos diaris de Hitler el 1983 per part del diari Stern. Entre altres, aquest escàndol va suposar la dimissió dels dos editors de la publicació i presó pel falsificador i el periodista que van perpetrar l’engany. Un cas sonadíssim que s’assembla, salvant les distàncies, als falsejaments de material de Diez Minutos, amb un entrevista imaginària amb Leticia Ortiz (2014) o de Cosmopolitan, amb Scarlett Johanson (2008).

Fins a la data, la publicació dels falsos diaris de Hitler havia estat un dels escàndols més gran de falsejament en el periodisme alemany. (Hipertextual.com)

Segons Carbajosa, aquest cas és molt “singular”, perquè “té la característica de la reincidència, en el temps i en diferents publicacions, i és diferent en el sentit que, ara, amb les xarxes socials, és al·lucinant que ningú se n’adonés i no se l’enxampés abans”. Cal recordar, en aquest sentit, que Relotius havia demanat que alguns dels seus articles no es publiquessin en anglès, cosa que l’hauria delatat més fàcilment.

L’extrema dreta es frega les mans

En el tesaure de l’ètica periodística de Salvador Alsius, aquest cas entra en conflicte directe amb el principi de veritat. En aquest sentit, afectaria el punt d’“elements de ficció i escenificacions”. La veritat, segons queda recollit a Los Elementos del Periodismo (2001), de Kovach i Rosenstiel, és “la primera obligació del periodisme”. De fet, el conflicte que genera un cas d’aquestes dimensions és la primera de les qüestions que recullen els principals codis deontològics de la professió.

En aquest sentit, aquest cas és contrastable amb l’article 2 del codi deontològic de la UNESCO, que diu que “la principal feina del periodista és servir el dret de les persones a obtenir informació vertadera i autèntica a través d’una honesta dedicació a la realitat objectiva”. També amb l’article 1 del codi de la FIP: “El respecte a la veritat i el dret del públic a saber la veritat és el primer deure del periodista”. El punt 2 del codi de la FAPE també recullen punts similars, dient que “el primer compromís ètic del periodista és el respecte a la veritat”. Finalment, l’article 4 de la Resolució 1.003 del Consell d’Europa diu que “la difusió de les notícies ha de basar-se en la veracitat, garantida pels mitjans apropiats de verificació i prova”. Basant-nos en aquest punt, a banda de l’engany de Relotius, també cal tenir present la negligència de Der Spiegel de no haver verificat degudament les seves publicacions.

Precisament, en aquest darrer codi hi trobem, en el seu primer punt, la següent declaració: “Els mitjans de comunicació tenen una responsabilitat ètica cap als ciutadans i la societat que s’ha de remarcar en el moment actual, en què la informació i la comunicació juguen un paper molt important en la formació de les actituds personals dels ciutadans i el desenvolupament de la societat i la vida democràtica”.

En aquest sentit, Ana Carbajosa explica la que, segurament, és la pitjor conseqüència d’un engany d’aquestes dimensions, la instrumentalització política: “Pel populisme de dretes, que considera els mitjans tradicionals fàbriques de fake news, això se seguirà utilitzant”.

Periodisme de cocció: anàlisi de la cobertura dels baròmetres del CIS

Autor: Oriol Agramunt (@OriolAgramunt)

Les enquestes electorals no són una ciència exacta, sinó que són una estimació que realitzen els sociòlegs a través de l’estadística inferencial. És a dir, obtenen informació sobre la intenció de vot d’una mostra representativa de persones i intenten generalitzar els resultats al conjunt de la població. Les enquestes poden mostrar una tendència general però totes tenen un marge d’error.

A més a més, en els darrers anys, a Espanya, la política s’ha polaritzat. Els parlaments autonòmics i estatals estan més fragmentats, hi ha diferents forces polítiques i la irrupció de Podem i Ciutadans ha desbancat el tradicional binomi Partit Popular-Partit Socialista. És per aquesta raó que és més complicat realitzar prediccions sobre els resultats electorals, ja que hi ha més varietat de partits que opten a governar i cada cop més gent deixa enrere la pràctica de votar al mateix partit i va canviant depenent de les eleccions.

Partint d’aquesta base, alguns mitjans han utilitzat sovint les enquestes i sondejos com a instrument d’influència política. La majoria de diaris encarreguen a empreses privades la seva pròpia enquesta per publicar-la posteriorment. A vegades, algunes d’aquestes enquestes tenen el seu biaix particular i tot i que sovint mostren resultats força semblants, solen afavorir lleugerament al partit polític més afí al mitjà en qüestió.

Algunes de les empreses privades que solen realitzar empreses pels mitjans de comunicació són GAD3,  que sol treballar per La Vanguardia, GESOP, que ho sol fer per El Periódico o NC Report per La Razón. En les últimes enquestes NC Report preveu una majoria parlamentària de PP, Cs i Vox, mentre que GAD3 i GESOP preveuen una majoria de PSOE, Podem i els partits nacionalistes.

De totes formes, hi ha un baròmetre mensual que plasma els resultats obtinguts d’enquestes electorals i altres qüestions a nivell estatal i autonòmic. Es tracta del baròmetre del CIS, el Centre d’Estudis Sociològics. S’entrevisten a 2.500 persones de tot el territori espanyol de forma aleatòria. Al tractar-se d’un organisme oficial i públic, podria considerar-se com el més objectiu ja que no ha de retre comptes amb cap empresa privada que el finança. Ara bé, les especulacions sobre que volen afavorir al partit polític que està en el govern no passen desapercebudes.

Des de que Pedro Sánchez va ser nomenat president d’Espanya, el 2 de juny de 2018, després de la moció de censura a Mariano Rajoy per la condemna per corrupció al seu partit, les seves perspectives electorals van millorar considerablement respecte els mesos anteriors i molts diaris afins a partits de dretes han volgut desacreditar el president del centre d’estudis, el sociòleg José Félix Tezanos, al·legant que vol afavorir al PSOE i influenciar a la gent a l’hora de votar.

Des d’aleshores alguns mitjans com El Mundo, La Razón, El Español, Ok Diario o l’ABC han rebatejat el nom del centre d’estudis sociològics d’Espanya, i ara la majoria li diuen “El CIS de Tezanos”.

Notícia de La Razón on surt “El CIS de Tezanos”
Notícia de El Mundo on surt “El CIS de Tezanos”
Notícia de l’ABC on parla de “El CIS de Tezanos”

En el cas d’Ok Diario va més enllà, i juguen amb el fet que afirmen que el president de la organització cuina els resultats de les enquestes per afavorir als socialistes i l’anomenen “el chef Tezanos”.

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

El sociòleg José Felix Tezanos va ser nomenat president del  CIS al juliol de 2018, poc després del canvi de govern a la Moncloa. Militant del PSOE des del 1973, va abandonar la comissió executiva del seu partit per dirigir el centre d’estudis. Des de la majoria de mitjans anteriorment esmentats sempre s’ha posat en dubte la seva professionalitat, al·legant que ha estat nomenat a dit, en canvi, quan els anteriors presidents del CIS havien estat nombrats pel govern de Mariano Rajoy i publicaven baròmetres que vaticinaven una victòria del Partit Popular, cap d’ells es qüestionava la seva labor com a professionals.

El principi 2 del Codi Deontològic del Col·legi de Periodistes de Catalunya (Evitar prejudicis per informacions sense prou fonament) afirma que “No s’han d’usar expressions injurioses ni difondre dades imprecises o sense base suficient que puguin lesionar la dignitat de les persones i provocar dany o descrèdit a entitats públiques o privades”. En aquest cas, cap dels mitjans aporta proves respecte la suposada mala praxis professional de Tezanos.

Per exemple, és el cas de la següent notícia, que parla de la caiguda de Podem a les expectatives electorals incloses dins el baròmetre del mes de febrer de 2018, quan Cristóbal Torres Albero, el predecessor de José Félix Tezanos, n’era el seu president:

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

Com podem veure, en l’entradeta de la notícia s’hi escriu “La primera encuesta del CIS con estimación de voto… confirma que los electores ya no confían en el mensaje de los de Pablo Iglesias”. Es ven de forma dogmàtica, com una veritat absoluta quan, a l’inici d’aquest article ja s’ha explicat que les enquestes electorals no són una ciència exacta.

Un altre cas seria el de El Español, que tampoc acusa a Cristobal Torres de cuinar els resultats a l’estudi del febrer de l’any passat.

Notícia de El Español sobre el baròmetre del CIS del febrer de 2018

Okdiario ha arribat a anomenar “Pinocho Tezanos” al president del CIS. Una calúmnia que pretén danyar la reputació de la persona. Tot i que després al web ho van canviar i van treure el terme pinocho, mai no han fet una disculpa pública.

En el tesaure de l’ètica periodista s’hi pot llegir en el principi de veritat que el periodisme ha d’aportar informacions precises amb cura i rigor, i evitar la difamació i la calúmnia. Fet que també recull el Principi VI dels Principis internacionals de la ètica en el periodisme de la UNESCO (respecte per la privacitat i la dignitat humana) “la protecció de la reputació dels altres, la prohibició de la calúmnia i la difamació”. En els anteriors exemples, al no poder-se provar el que estan explicant, podríem considerar-ho una calúmnia.

Pel que fa a la rectificació, la FIP (Federació Internacional de Periodistes), en el seu article 6, afirma que els periodistes han de rectificar aquelles informacions que siguin errònies o perjudicials.

Així doncs, i en vista dels arguments exposats, m’agradaria que es veiés la parcialitat amb què els anteriors mitjans tracten els resultats del baròmetre del CIS,  quan estimen una pujada o victòria d’un dels seus partits afins, ho tracten com veritats indiscutibles, en canvi, quan preveuen una caiguda electoral d’aquests, dubten de la parcialitat dels encarregats de fer-la.

A tall de conclusió, m’agradaria recalcar la importància de tractar les enquestes i sondejos electorals com el que són, una predicció feta a través de dades recollides després d’entrevistar a un número determinat de persones i generalitzades al número total de la població.

El sexismo y los estereotipos, los grandes enemigos del periodismo de calidad

Autora: Julia Borges Cervera (@juliabcervera)

Alexandria Ocasio-Cortez se ha convertido, en los últimos meses, en un claro centro de la política -y de la prensa- estadounidense. Con 29 años, la legisladora ha pasado a ser la mujer más joven en ingresar en el Congreso de los Estados Unidos, adonde ha llegado con ansias de revolucionar el sistema establecido. Ocasio-Cortez es de origen puertorriqueño, aunque nacida en el Bronx, y fehacientemente demócrata y progresista. De manera que, en este sentido, ha tenido que hacer frente a lo que -desgraciadamente- aún siguen siendo hándicaps a la hora de alcanzar el éxito: ser mujer, latina y de poder adquisitivo medio/ bajo. Además, dadas las circunstancias actuales, habría que añadir un cuarto obstáculo: combatir la arraigada masculinización del terreno político, liderado por la misoginia del presidente Donald Trump.

Los medios de comunicación no tardaron en hacerse eco de la imagen que surgía alrededor de la nueva congresista, que en cuestión de meses alcanzó más de 2 millones de seguidores en Instagram (@ocasio2018). De hecho, han sido los propios periodistas quienes han ayudado a crear la figura mediática de Ocasio-Cortez, tal y como ha pasado con muchos otros políticos, como fue el caso de Trump, sin ir más lejos. Sin embargo, no todas las coberturas acerca de Ocasio-Cortez han seguido la misma línea. Parece que al periodismo también le cuesta dejar atrás el trato desigual de género.

Antes de que ganara las primarias del partido demócrata en el Bronx el 17 de junio del año pasado, los medios de calidad estadounidenses apenas habían hablado de Ocasio-Cortez, mientras otros “feministas” sí lo habían hecho. Por ejemplo, fue el día de su victoria la primera vez que The New York Times le dedicaba un perfil así como noticias con titulares significativos.

Sin embargo, al leer la segunda noticia hay un hecho que llama la atención. Desde el inicio de la misma se hace alusión constante al nombre de Joseph Crowley. ¿Es esta reiteración necesaria? Teniendo en cuenta que es Ocasio-Cortez la ganadora de la elección, debería ser ella misma la protagonista de la pieza. No obstante, no se cita a la congresista hasta el segundo párrafo, donde se le introduce de la siguiente manera:

Mr. Crowley was defeated by a 28-year-old political newcomer, Alexandria Ocasio-Cortez, a former organizer for Bernie Sanders’s presidential campaign… / The last time Mr. Crowley, 56, even had a primary challenger, in 2004, Ms. Ocasio-Cortez was not old enough to vote.

¿Cómo podemos luchar contra la igualdad de género si los medios no están preparados para ello?

Pero Ocasio-Cortez ha tenido que hacer frente a episodios aún más incómodos, en los que los profesionales de la información han olvidado -esta vez, por completo- las bases de la deontología periodística. Es el caso de Eddie Scarry, periodista del diario conservador The Washington Examiner, quien publicó el siguiente tuit haciendo referencia a la vestimenta de la congresista:

Lo eliminó al poco tiempo de haberlo publicado debido al aluvión de críticas que recibió. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. ¿Puede un periodista expresar libremente su opinión en las redes sociales? Sí, pero siempre desde el respeto, puesto que la voz del periodista es relevante en todas las plataformas. No importa que no nos encontremos en un artículo del Washington Examiner. La tolerancia y el respeto es esencial ante toda información y opinión. Varios puntos acerca de esta publicación entran en conflicto con las bases de la ética periodística. Se mencionan a continuación.

  • El simple hecho de que Scarry se dirija a Ocasio-Cortez usando el término girl demuestra una total desconsideración hacia su persona, así como una falta de respeto. Desde luego, no parece la manera adecuada de hablar acerca de la mujer más joven del Congreso.
  • Además, se incita una verdadera discriminación de género. Cada cual tiene derecho a vestir como quiera sin tener que ser objeto de burla. Las mujeres son, una vez más, las que más críticas reciben en este sentido, fruto del sexismo aún existente en muchas partes de la sociedad.
  • Eddy Scarry expresa un juicio de valor injustificado que alimenta los estereotipos sociales. Transmite el mensaje de que la vestimenta es un reflejo de tu trayectoria, cuando no tiene por qué ser así.
  • Por último, la foto usada se encuentra muy lejos de cumplir ninguna función informativa. Su difusión, acompañada de dicho texto, no parece nada ética. Así respondió la congresista al tuit del periodista:

 

Al revisar los principios de la ética periodística, así como los códigos deontológicos de distintas organizaciones, tanto nacionales como internacionales, puede comprobarse la mala praxis periodística que se presenta en este caso: